Los padres japoneses que no tienen con quien dejar a sus niños pueden confiarlos ahora a una simpática niñera robot que jamás se cansa.
La gran empresa de distribución nipona Aeon Co. anunció el martes que comenzó a vender un robot de 1,4 metros de altura, amarillo y blanco, en uno de sus comercios en la ciudad de Fukuoka, encargado de entretener a los niños.
Si los padres quieren dejar a sus hijos con esta máquina, que tiene el tamaño de un niño, deben colocarles insignias especiales con códigos que son descifrados por el robot. Eso le permite identificar a los niños por sus nombres y edades y hablar con ellos, aunque su vocabulario sea limitado por el momento.
Esta máquina, desarrollada junto con el principal creador de robots Tmusk, también puede utilizar un proyector en uno de sus ojos para lanzar mensajes de advertencia, o mostrar fotos que ha tomado con una cámara instalada en el otro ojo.