La comisión reguladora de telecomunicaciones en Estados Unidos quiere erradicar las malas palabras de la pantalla chica, donde rige desde hace 30 años una prohibición de siete de ellas para emisiones diferidas, y ahora le llegó el turno a los programas en vivo.
La Comisión Federal de Comunicaciones, que regula las ondas radiales y televisivas, dio un paso adelante en su aspiración de extender la política contra el lenguaje ofensivo cuando la Suprema Corte de Estados Unidos aceptó escuchar sus argumentos para aplicar multas a los medios que difundan al aire las palabrotas proferidas en programas en vivo.