Membranas de desalinización, nanomateriales para descontaminar, métodos para desinfectar sin agentes oxidantes, son algunas de las diversas e innovadoras técnicas que permiten esperar que en el futuro tal vez haya un mejor acceso al agua potable en el mundo.
El agua es un elemento escaso y será aún más raro en el futuro, debido a la doble presión del recalentamiento climático y a la demanda exponencial de la población mundial. Un tercio de la humanidad (2.000 millones de personas) siguen viviendo sin acceso a un agua de calidad, por lo cual cada día mueren 25.000 personas.
La producción de agua potable utiliza actualmente técnicas que consumen mucha energía, recurre a agentes químicos que a su vez se revelan tóxicos o exigen colosales infraestructuras y millonarias inversiones.