LA VÍCTIMA TAMBIÉN DIJO QUE SIEMPRE ESTUVO ENCADENADO EN EL MISMO LUGAR Y QUE NUNCA LO MALTRATARON
Lo aseguró ayer Ariel Perretta, quien anteanoche fue liberado por la Policía en una casa de General Pacheco. Sin embargo, el joven también admitió que con el correr de los días comenzó a tener fe de que su situación se resolvería favorablemente.
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| Ariel Perretta habla con el gobernador Daniel Scioli en el lugar en el que estuvo secuestrado. |
Ariel Perretta, el joven que fue liberado anteanoche tras permanecer 16 días secuestrado, aseguró ayer que cuando lo raptaron pensó que "sería el último momento de mi vida", aunque con el correr de los días comenzó a tener fe de que su situación tendría un desenlace favorable. "Al principio pensé que sería el último momento de mi vida y que me iba a quedar con las ganas de decirle a mi viejo que lo quiero", dijo el joven. Aunque al mismo tiempo admitió: "Yo tenía fe en que todo iba a terminar bien, aunque también pensé en otro tipo de final, en el de la negociación".
Con respecto a su período de cautiverio, Perretta explicó que siempre estuvo encadenado en el mismo lugar, no fue maltratado y que mantuvo contacto a diario con los dos captores encapuchados que lo cuidaban. Y en la casa del barrio Las Tunas de General Pacheco donde fue rescatada la víctima, además fueron detenidas dos mujeres, acusadas de custodiar al joven hijo de un empresario junto a por lo menos otros tres hombres que ya fueron identificados pero aún siguen prófugos (ver Están buscando a...).
Perretta, de 24 años y quien ayer a la tarde ya estaba junto a su familia y amigos en su casa de Ciudad Evita, comentó que siempre estuvo cautivo en el mismo lugar oscuro y encadenado, y que durante ese tiempo no fue golpeado ni tampoco amenazado de muerte. El joven añadió que sus secuestradores lo alimentaron bien, le dejaban la radio encendida para que escuchara música y que tuvo contacto con dos de ellos, uno de los cuales le acercaba comida y también lo higienizaba. Sin embargo, a pesar de este buen trato, Ariel afirmó que "siento bronca por mis secuestradores y pido que tengan una dura condena".
El joven fue liberado por la Policía anteanoche minutos después de las 23 en una vivienda del barrio Las Tunas de General Pacheco, partido de Tigre. Esto luego de que el sábado a la tarde se hubiera tenido el último contacto de los captores con la familia de la víctima.
"A las 18.56 del sábado hubo un llamado en el cual los secuestradores le preguntaron al padre por el dinero que habían juntado, y éste les dijo que tenía 165 mil pesos. Pero tras eso los delincuentes lo insultaron, le dijeron que guarde esa plata para comprarle una mano al hijo y otras cosas intimidatorias, y luego le cortaron", explicó el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández. Según él, ese llamado se hizo desde un teléfono celular en Haedo.
¿Un delator de adentro?
El llamado telefónico a la línea de emergencias policiales 911 que avisó dónde estaba cautivo Ariel Perretta habría sido hecho por un miembro de la propia banda que secuestró al joven, según dijo el ministro Aníbal Fernández.
No se pagó el rescate
El ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, confirmó ayer al mediodía que la familia de Ariel Perretta no pagó rescate por el secuestro del joven, y que la banda que llevó a cabo el hecho quedó totalmente "desbaratada".