Según Carlotto, si la Justicia "hubiera actuado en forma correcta generando un proceso limpio, claro e independiente por parte, Patti tendría que haber estado detenido desde hace muchos años por estos crímenes". Consideró como "un hecho histórico que el Estado, en sus tres poderes, esté tomando una determinación que consideramos fundamental: no exigirles a las víctimas que sean los impulsores del proceso de justicia, sino que sea el propio Estado el que garantice el proceso de justicia para estos criminales".