El sepelio de un "Joselito Chávez" –bautizado en alusión al presidente venezolano– al que lloraron miles de sufridas viudas puso fin al carnaval del puerto colombiano de Barranquilla, declarado patrimonio cultural de la humanidad por la Unesco. El bullicioso sepelio en el sector de Recreo de Barranquilla (980 km al norte de Bogotá) estuvo acompañado por miles de personas que presenciaron las dificultades del sepulturero porque el difunto no paraba de hablar y lanzar arengas evocando al héroe de la independencia Simón Bolívar.
El entierro de los "Joselito" cierra las celebraciones del carnaval de Barranquilla, el más célebre de los que tienen lugar en la costa norte de Colombia. "Joselito se fue al otro mundo... muerto de la risa", tituló el diario local El Heraldo, que publicó una foto del entierro del "Joselito Chávez". Cada año, los principales barrios de la ciudad se inspiran en la actualidad para escoger el nombre del Joselito, que muere en la antesala del miércoles de ceniza y resucita en el carnaval siguiente. Uno de los temas escogidos esta vez fue el de las diferencias que enfrentan al presidente venezolano Hugo Chávez y al gobierno colombiano, por la petición del primero de que se reconozca a las guerrillas colombianas como fuerza beligerante.