El sorteo fue favorable para el equipo argentino de Copa Davis. De cara a la edición de 2008 del torneo, los dirigidos por Alberto Mancini enfrentarán como locales a Gran Bretaña, un combinado muy debil sobre el polvo de ladrillo, entre el 8 y el 10 de febrero. Y eso no es todo: si llegara a pasar al equipo británico, enfrentaría al ganador de Suecia (sería como local) o Israel (de visitante), dos rivales que en los papeles son accesibles (los suecos eliminaron a Argentina en la pasada edición de la Davis, pero en canchas rápidas de carpeta).
Gran Bretaña es un rival que acaba de aprovecharse de una debilitada Croacia, que se presentó en Londres sin Ljubicic, Ancic y Karlovic y lo pagó con la derrota y el descenso. Los británicos tienen como mejor jugador a Andy Murray (que de todas maneras no juega bien en polvo de ladrillo), pero no contará con Tin Henman, que se encuentra en su último año como profesional.