El proyecto de presupuesto 2008 en Italia provocó ayer una crisis en la mayoría en el poder y obligó al jefe del gobierno, Romano Prodi, a buscar un compromiso entre las exigencias sociales de la izquierda radical y el respeto de Roma a los compromisos europeos. El proyecto de ley de finanzas debe ser presentado hoy en consejo de ministros, pero el consenso parecía escapar al cierre de esta edición al seno de la coalición de izquierda en el poder.