El documental Chamamé, opera prima de la cineasta alemana Cosima Lange, tendrá su estreno mundial esta noche a las 21 en una de las salas del porteño complejo Village Recoleta, donde se desarrolla el 7 Festival de Cine Alemán.
"Escuché chamamé en la casa de una amiga en Hamburgo que estaba preparando una tesis sobre esa música para la Universidad y me impactó esa sonoridad tan melancólica y alegre a la vez", confió Lange a Télam en un esforzado, pero entendible, castellano.
La joven realizadora aseguró que a partir de la música "comenzaron a surgirme imágenes" que un año y medio después, ya en mayo de 2005, pudo corporizar durante un relevamiento de cuatro meses de filmación y trabajo en el noreste argentino.
Lange indicó que allí pudo apreciar "la relación entre la naturaleza y la música del chamamé que la gente del lugar asume con mucha apertura, con mucha fuerza y como un verdadero espacio común y natural".
Para construir el costado musical del atractivo relato, la directora se basó en cuatro chamameceros bien distintos: la joven cantante Gisela Méndez Ribeiro, el autoproclamado embajador del chamamé Alberto Bofill, el popular Monchito Merlo y el internacionalmente conocido Chango Spasiuk.
"Por todos ellos y por los demás músicos que conocí, comprendí una manera diferente de ejecutar el acordeón, que es un instrumento muy popular en Alemania, pero que, definitivamente, en mi país no suena así", concluyó.