El científico inglés fue, en 1820, aprendiz de un cirujano y farmacéutico local y, cuatro años más tarde, ingresó como estudiante de medicina en la Universidad de Edimburgo, carrera que completó en el Hospital de San Bartolomé en Londres.
Además de anatomista fue un brillante paleontólogo, ciencia en la que empezó a interesarse en 1830, cuando conoció a Georges Couvier.
Se destacó en ese ámbito por ser el primero en usar el término 'dinosaurios', que significa lagartos terribles, en una publicación en 1842 y en hacer notar que esos animales tenían patas en forma de pilares, diferentes de las de los reptiles modernos, por lo que debían clasificarse aparte.