El vestido blanco que Marilyn Monroe lució en el filme La comezón del séptimo año, rodado en 1955 por Billy Wilder, fue votado como el mayor ícono en la historia del cine mundial, según un sondeo realizado en Gran Bretaña.
En segundo lugar se ubicó el vestido Givenchy que lució Audrey Hepburn en Muñequita de lujo.