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| La desertificación provoca más pobreza y aumenta la migración. |
Más del 50% de la tierra de América latina y el Caribe está degradada, lo que potencia un círculo vicioso en las zonas rurales, con sobreexplotación del suelo, degradación, mayores exigencias para producir, más pobreza, inseguridad alimenticia y migración, advirtió la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).
En Brasil, Perú, Chile, Venezuela, Bolivia, Colombia, México, Paraguay, Argentina, Ecuador, Guyana, Surinam y Belice entre el 91% y el 63% de las tierras tiene algún tipo de degradación, mientras América Central es vulnerable a las catástrofes naturales por la degradación de la tierra y severas sequías.
El fenómeno de la desertificación, en muchos casos, fue a causa del hombre, "pero sólo algunos países tienen programas o políticas destinadas a recuperar los suelos", señala el informe de la CEPAL.
En Argentina es definido como un problema "plenamente relacionado con los cambios climáticos, la conservación de la biodiversidad y la necesidad del manejo sustentable de los recursos naturales".
La problemática de la desertificación es también un síntoma de ruptura del equilibrio entre el sistema de recursos naturales y el sistema socio-económico que los explota, según la página de Internet de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación. En Argentina, la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación fue ratificada en 1996 por el Congreso, y se creó la Dirección de Conservación del Suelo y Lucha contra la Desertificación, que debe aplicar las políticas para enfrentar el fenómeno.
Las autoridades subrayaron la ventaja de poseer un potencial muy importante de instituciones involucradas o que potencialmente pueden involucrarse en la lucha contra la desertificación, que tienen presencia en toda el área geográfica con esta problemática.