- Hay libros que no nos penetran, nos rozan, simplemente.
- El mito siempre olvida su fragilidad.
- ¡Cuánto más solucionable un estómago vacío que un alma vacía!
- A la fiesta llevamos nuestra ropa artificial, nuestra conversación artificial, nuestra sonrisa artificial.
- El énfasis es, a veces, la apariencia de la convicción.