 |
| Ciudadanos palestinos llevan el cuerpo de una víctima. |
El ejército israelí mató a nueve palestinos entre el sábado y ayer, que fueron las jornadas más sangrientas desde hace más de cinco meses en la región. Los soldados hebreos asaltaron una casa de Naplusa, al norte de Cisjordania, donde se habían escondido supuestos miembros de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, vinculadas a movimiento Fatah del presidente palestino, Mahmud Abas.
Un adolescente fue alcanzado por disparos israelíes en un pueblo al oeste de Ramalá, y los habitantes lanzaron piedras contra los militares. Por su parte, en el ataque en Naplusa, los israelíes apresaron a un miembro del grupo radical de la Yihad Islámica. Tras la acción de las tropas israelíes, las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa prometieron una respuesta armada. El primer ministro israelí, Ehud Olmert, y el presidente palestino tienen previsto reunirse a fin de mes en Cisjordania, como parte de una serie de encuentros por la paz.