El Mundo
la afluencia a las urnas fue histórica. El ballottage será el 6 de mayo
Sarkozy y Royal definirán el futuro de Francia en la segunda vuelta
El candidato conservador se impuso en la primera ronda de las elecciones, con el 30,7% de los votos, mientras que la aspirante socialista consiguió el 25,2%.
 | | Ségolène Royal y Nicolas Sarkozy celebran su paso a la segunda vuelta de las presidenciales. |
El conservador Nicolas Sarkozy y la socialista Ségolène Royal fueron los candidatos más votados ayer en la primera vuelta de las presidenciales francesas y disputarán el 6 de mayo el duelo final de las elecciones, consideradas históricas por la masiva presencia de los habitantes en las urnas.
Escrutado el 83,71% de los votos, Sarkozy obtuvo el triunfo con 30,77%, mientras que Royal consiguió el 25,28%. "Quiero unir a todos en torno a un nuevo sueño de Francia", declaró el candidato oficialista, que según las primeras encuestas realizadas tras conocerse el resultado de la primera vuelta también se impondría, con 54%, en la definición final, prevista para dentro de dos semanas.
El aspirante del derechista UMP, el partido que gobierna el país desde hace más de una década, dijo que los franceses tendrán en el ballottage la posibilidad de elegir entre "dos proyectos diferentes de sociedad". Royal, por su parte, cumplió con las expectativas, logró acceder a la definición electoral y reclamó el voto de quienes "desean reformar Francia sin brutalizarla".
"Me dieron la responsabilidad de librar un combate para que el país se levante y recupere su optimismo", declaró la socialista.
La jornada fue amarga para el candidato de centro François Bayrou, que a pocos meses de los comicios había aparecido con algunas chances de disputar la segunda vuelta. Finalmente, Bayrou consiguió el 18,33% de los votos, y aseguró que los casi siete millones de adhesiones le permiten pensar que Francia "nunca volverá a ser como antes", porque se conformó una fuerza política con proyección electoral. La cifra obtenida, sin embargo, es tres veces superior a la que consiguió en 2002, cuando sólo llegó al 7% de los sufragios.
Sarkozy y Royal saldrán desde hoy a la búsqueda de los votos de Bayrou, quien sin embargo evitó ayer dejar evidente la posibilidad de una alianza política con los dos aspirantes a la presidencia del país.
El gran derrotado del domingo fue el líder de la extrema derecha Jean Marie Le Pen, que deseaba repetir su proeza de 2002 cuando pasó a la segunda vuelta con el actual mandatario Jacques Chirac, quien dejará la política al finalizar su gestión. Esta vez, Le Pen quedó relegado a la cuarta posición con el 10,93% de las adhesiones. "Creía que los franceses estaban lo suficientemente descontentos con la situación actual, pero me equivoqué", lamentó el derechista, de 78 años y candidato por quinta vez.
Los otros ocho candidatos que se presentaron a las elecciones no llegaron al 5% de los votos. Tres de las aspirantes de izquierda radical, la líder de Lucha Obrera, Arlette Laguiller, la comunista Marie-George Buffet y la ecologista Dominique Voynet, pidieron a sus votantes que apoyen a Royal el 6 de mayo.
Las apuestas quedan así abiertas para el duelo final en el que según los sondeos divulgados, Sarkozy derrotaría a Royal, la primera mujer con posibilidades reales de ser presidenta de Francia, por una cómoda ventaja. Sarkozy conseguiría el 54% de los votos en la segunda ronda de los comicios, frente a un 46% de su rival socialista. Las primeras especulaciones periodísticas sostienen que ambos candidatos se repartirán de forma equitativa los votos de Bayrou, mientras que la mayoría del electorado del Frente Nacional de Le Pen se inclinará principalmente por Sarkozy. Una encuesta privada, además, aseguró que el 88% de los franceses ya saben a quién votarán el 6 de mayo.
"Quiero decir a los franceses que tienen miedo del futuro, se sienten frágiles y vulnerables o tienen una vida difícil que quiero protegerlos contra la violencia, la delincuencia, la degradación de sus condiciones laborales o la exclusión", declaró Sarkozy. Por su parte, Royal deberá también conseguir el respaldo total del socialismo, que presentó varias fisuras durante la campaña electoral.
El nuevo presidente de Francia tendrá la ardua tarea de reactivar la economía, en especial a partir de la creación de empleo. Además, se encuentra entre una de las materias pendientes de la gestión de Chirac calmar un clima de crisis social, en especial en lo que se refiere a la situación de los inmigrantes ilegales. "Votar es reaccionar y dejar de sufrir", anunció un gran cartel ubicado en uno de los barrios del norte de París, poblado en su mayoría árabes y africanos. "Con Sarkozy, las cosas sólo empeorarán", expresó una ciudadana nacida en Argelia mientras esperaba votar por primera vez. El sentimiento es similar en todos los inmigrantes. Sarkozy propone medidas durísimas contra quienes no nacieron en Francia.
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