El único detenido por el secuestro del empresario transportista Franco Andreola seguirá en prisión procesado por haber tenido en su poder un teléfono celular "de procedencia ilegítima", que luego se usó para reclamar el rescate. La decisión fue tomada por la sala I de la Cámara Federal, que confirmó el procesamiento y la prisión preventiva de Víctor Hugo Sosa, por "utilización de terminales celulares a sabiendas de su procedencia ilegítima, agravada por ser realizada con ánimo de lucro".
Los camaristas confirmaron la decisión tomada en primera instancia por el juez federal Ariel Lijo y también ratificaron un embargo de 15 mil pesos al acusado.
Además, Sosa seguirá en prisión porque el tribunal de apelaciones encontró "razonable por el momento" el argumento del juez Lijo referido a "serios riesgos procesales" para una investigación que todavía está "en etapa germinal". Los camaristas entendieron que hay evidencia suficiente para sostener que Sosa cometió el delito por el cual fue procesado y que forma parte de la bautizada "ley Blumberg".