El guardia civil español que el sábado fue baleado por militantes de la organización terrorista vasca ETA murió este miércoles en un hospital de la ciudad francesa de Bayona, donde estaba internado. Fernando Trapero Blazquez, de 23 años, tenía un cuadro de muerte cerebral. Su colega, Raúl Centeno, de 24, falleció el día del ataque.