La Corte Suprema de Pakistán se declaró ayer competente para decidir sobre un decreto que amnistía a Benazir Bhutto y, de este modo, contrarió una vez más los planes del presidente Pervez Musharraf para mantenerse en el poder, gracias a un acuerdo con la ex primera ministra. El máximo tribunal admitió cinco recursos presentados contra el decreto firmado por el general Musharraf, que prevé amnistiar a personalidades políticas implicadas en casos de corrupción entre 1985 y 1999, entre ellas la ex premier.
Formalmente, la decisión del presidente significa que Bhutto, que se exilió para escapar de las acusaciones de corrupción cuando estuvo al frente del gobierno (1988-90 y 1993-96), puede volver a Pakistán el próximo jueves, tal como prometió, ya que se beneficiará del decreto de amnistía firmado por Musharraf. Sin embargo, la ex primera ministra podría ser arrestada posteriormente y acusada, si la instancia judicial más alta de Pakistán invalida este decreto de Musharraf.