Mañana se cumplen 60 años del primer vuelo supersónico, llevado a cabo en eE.UU.
El Match 1 rompió la barrera del sonido y la historia cambió. Hoy la aviación militar utiliza esta tecnología, que resultó inviable en el área comercial.
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| El capitán Yeager, el 14 de octubre de 1947, antes de lograr la hazaña de ganarle al sonido. |
"Pasa Mach 1 lo más rápido que puedas, no te hagas pedazos, y no hagas pasar vergüenza a la Fuerza Aérea": esas fueron las consignas del piloto estadounidense Charles Yeager el 14 de octubre de 1947 antes de pasar por primera vez la barrera del sonido, según contó a la AFP.
"Para el capitán Yeager que yo era, ese era sólo uno de los 10 programas de prueba de ese mes. Pero tenía una importancia particular, porque el jefe, el coronel Boyd, me había dicho eso", recuerda el piloto, que hoy tiene 84 años y es general de brigada retirado.
Ese día Chuck Yeager entró a la historia con sólo 24 años al transformarse en el primer piloto en superar la velocidad 'Mach 1' (unos 1.100 km/h a 14.000 metros de altura) sobre el desierto de Mojave, en California, a bordo de un pequeño X-1 de color anaranjado construido por la hoy extinta Bell Aircraft.
El X-1, bautizado "Glamorous Glennis" (por el nombre de la esposa de Yeager), tenía la forma de una bala de 50 mm con alas cortas y muy finas (8,75 cm en el punto más grueso) para ser más aerodinámico y a la vez resistir a la onda de choque que se produce al atravesar la 'barrera' del sonido.
Al volver sin problemas tras alcanzar una velocidad de Mach 1,06, "me dije 'Misión cumplida, hice lo que el jefe me pidió, el programa se terminó, puedo pasar al siguiente'", recuerda Yeager.
El ingreso a la era supersónica permitió a los aviones militares estadounidenses ser "más rápidos que el enemigo" y "abrió la vía a la conquista espacial y a los satélites", explica el piloto, que acordó responder por escrito las preguntas de la AFP.
Diez años después del logro, Estados Unidos lanzó el programa espacial "Mercury", en respuesta al satélite soviético Sputnik.
La aventura de Yeager fue contada en 1983 por el filme The right stuff (doblado al español como "Elegidos para la gloria"), de Philip Kaufman, en el que es encarnado por el actor y escritor Sam Shepard. El propio Yeager tiene un pequeño papel, como un anciano que sirve bebidas en un bar.
Tras más de 60 años de servir en la Fuerza Aérea, "Chuck" perdió la cuenta de las veces que atravesó la barrera del sonido. "Muy seguido. Demasiadas veces para que pudiera contarlas", explica.
"La última vez fue el 21 de septiembre pasado, a bordo de un F-16, para festejar el 60° aniversario de la barrera del sonido (que se cumplirá el 14 de octubre), el 60° aniversario de la Fuerza Aérea (el 18 de septiembre) y mis 65 años de vuelo militar", cuenta orgulloso.
Durante su larga carrera, Yeager también tuvo ocasión de volar en el Concorde, el avión comercial supersónico lanzado en los años '70 por Francia y Gran Bretaña y sacado de circulación en 2003.
"Volé a bordo del Concorde, desde Estados Unidos a Francia. El piloto era un piloto de pruebas francés y nos conocíamos, y me dejó ir en el asiento de la izquierda", en la cabina, cuenta.
La velocidad supersónica no resultó comercial
Sesenta años después de que un avión rompiera por primera vez la barrera del sonido, aspectos económicos y ambientales impiden que el logro se aplique a vuelos comerciales, por lo que es usado sólo con fines militares.
Del lado civil, el 'sueño supersónico' se cumplió con dos aviones comerciales nacidos en los años 70: el Concorde franco-británico y su competidor ruso Tupolev 144. El Concorde lograba unir Europa y Estados Unidos en poco más de tres horas en vez de siete.
Pero en plena crisis petrolera, su alto consumo hizo que Air France y British Airways, las únicas dos compañías que lo explotaron, decidieran dejar de usarlo en 2003.