Le ocurrió a Araceli González, el 6 de enero al mediodía: "Señora, disculpe, pero no van a poder embarcar. Aquí falta la autorización del padre de la menor", dijo la empleada de una línea aérea en la que una de las "amas de casa desesperadas" planeaba viajar a Punta del Este en compañía de su hija, Florencia Torrente.
La discusión en el aeropuerto no llevó a solución alguna y nunca volvieron a conseguir vuelos para ese día, en tanto el objetivo era llegar a tiempo para ser la estrella invitada del desfile de Pancho Dotto en la entrada de José Ignacio y luego, ser casi la anfitriona del asado que el representante de modelos ofreció a la prensa y celebridades en La Fontana.
Ahora, según parece, González y Adrián Suar estarían dudando sobre el destino de sus vacaciones que podría convertirse en algún lugar reservado en Brasil.