La decisión de dos parlamentarias peruanas de origen indígena de expresarse en quechua durante las sesiones del Congreso peruano generó una fuerte reacción de su colega Martha Hildebrandt, que protestó por la situación y exigió a una de ellas pronunciarse en castellano.
Desde el pasado 25 de julio, cuando se instaló el nuevo Congreso unicameral de 120 miembros, las congresistas opositoras María Sumire e Hilaria Supe llevan a cabo una campaña de revalorización del quechua, idioma de los antiguos peruanos. Para ello juraron en su idioma nativo y han insistido en que deliberarán en quechua, con la traducción al castellano.