Cuando fue detenido, llevaba una pistola calibre 380, el arma que presuntamente habría ocasionado la muerte de Alfredo Marcenac. Si bien estaba registrada en el Renar, no tenía autorización para portarla.
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| El fotofit, elaborado por la policía, del presunto tirador serial. |
Un fiscal de Vicente López solicitó ayer la elevación a juicio oral y público al sindicado "tirador serial" de Belgrano, Martín Ríos, en el marco de la causa por portación ilegal de arma de guerra, por la que fue detenido el 14 de julio último en la localidad bonaerense de Munro.
Fuentes judiciales informaron que, además, el titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3, Germán Saint Martin, solicitó la prisión preventiva del imputado, que ahora deberá resolver el juez de Garantías 5 de San Isidro, Diego Martínez.
Si bien el delito que se le imputa en San Isidro resulta insignificante respecto al "homicidio agravado por placer" por el que lo procesó la jueza de instrucción porteña María Fontbona de Pombo, constituye la punta del ovillo del esclarecimiento del caso del "tirador serial" de Belgrano.
Es que cuando la Policía Federal buscaba al autor de los disparos que mataron al joven Alfredo Marcenac e hirieron a otra seis personas en un ataque registrado el 6 de julio pasado en la avenida Cabildo al 1700, Ríos fue detenido en Munro por un policía exonerado de la Bonaerense que lo consideró sospechoso. Su detención se concretó el 14 de julio pasado por casualidad, luego de que un vecino alertara al ex sargento Mario Attardo sobre un muchacho que merodeaba sospechosamente un Honda Civic rojo. La investigación determinó luego que ese auto era el de su madre y que lo estaba cuidando porque había cerrado la puerta con las llaves dentro.
En el momento en que fue requisado por los efectivos de la comisaría de Munro, le hallaron una pistola Bersa calibre 380 escondida en su calzoncillo y un cargador extra y 27 municiones en la riñonera. El joven tenía la tenencia de arma registrada en el Registro Nacional de Armas (Renar), pero no tenía la autorización para portarla y menos aún con proyectiles, lo que está prohibido y es un delito.
Al ser llevado a la comisaría local, los jefes de esa seccional comenzaron a sospechar del muchacho sobre la posibilidad de que haya sido el denominado "tirador serial" de Belgrano, por lo que alertaron a las autoridades de la Policía Federal que estaban a cargo del caso.
Casi de inmediato se mandó a peritar el arma secuestrada a Ríos con las vainas servidas halladas en la avenida Cabildo al 1700 y en pocas horas se conoció el resultado positivo.
Ante esta situación, Ríos quedó imputado en una causa que tramitó el fiscal Saint Martin en la provincia de Buenos Aires por el delito de "portación ilegal de arma de guerra", y en otra causa en manos de la jueza Fontbona de Pombo en la Capital Federal por el homicidio agravado de Marcenac y por la tentativa de homicidio de otras seis personas. Además, otros peritajes relacionaron a Ríos con los ataques contra una formación ferroviaria en proximidades de la estación de Belgrano R, contra el frente de una confitería en Crámer y Juramento en el que resultó herida una joven, y contra un colectivo de línea que también finalizó con heridos. (Télam)