Uno de los estrenos de la semana es este filme de Mariano Mucci, cargado con una profunda crítica social
La intención de su realizador fue reflejar en su película "lo patético del sueño argentino, que es pegar un golpe de suerte, salvarse y no laburar más", a través de la historia de una familia de delincuentes de poca monta que se convierten en boqueteros.
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| El rodaje de una escena de la película "El boquete", que se estrena hoy en las salas de cine. |
El cineasta Mariano Mucci estrenará hoy El boquete, una película "políticamente incorrecta" en la que usa el humor y la ironía para realizar una crítica a la sociedad argentina y sus miserias, a través de la descripición de una familia de marginales devenidos boqueteros.
"La película tiene una mirada bastante crítica de la sociedad argentina", afirmó el director, en la que aseguró que su intención fue reflejar "lo patético del sueño argentino, que es pegar un golpe de suerte, salvarse y no laburar más".
Protagonizada por Valentina Bassi, Mario Paolucci, Luis Ziembrowsky, Mirtha Wons, Daniel Valenzuela, Erasmo Olivera, Sandra Smith y Silvia Montanari, El boquete rescata géneros poco habituales en el cine nacional como el sainete y el grotesco, para hacer una descripción tan ácida y bizarra, como acertada, de los argentinos.
"La película sigue una línea estética abandonada por el cine nacional, que tuvo una tradición fuerte en el país y ahora está perdida", dijo Mucci, cuyo filme hereda el humor y el desparpajo de obras como Esperando la carroza, La nona, Feos, sucios y malos, Los desconocidos de siempre y las primeras comedias de Almodóvar.
En El boquete, Mucci –destacado realizador de videoclips y autor de la película Pernicioso vegetal, su opera prima– narra la historia de un grupo de marginales, delincuentes de poca monta, que se convierten en boqueteros y en exponentes paradigmáticos de una sociedad que sueña con un golpe de suerte para poder vivir sin trabajar.
Mientras avanzan en la excavación de un túnel hacia la bóveda de un banco, se sumergen en problemas familiares irresueltos, como incestos y todo tipo de abusos que conforman un verdadero catálogo de miserias humanas, pero sin perder nunca un ácido sentido del humor.
"Son personas amorales, chantas y absolutamente descreídas. Para ellos, si llega, la salvación será siempre individual y no colectiva", dijo el cineasta, quien eligió que la película terminara sin dejar ningún tipo de moraleja de tono políticamente correcto.
"Para mí y para los personajes el crimen paga", dijo Mucci, y explicó: "Las cárceles están llenas de tontos, de delincuentes de poca monta. Los verdaderos delincuentes están libres. La gente más poderosa es la más mala. Ser bueno no paga mucho en el contexto de este mundo y de este país".
Mucci comenzó a escribir el guión de la película en 2001 para presentarlo en el concurso de primeras y segundas películas del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), sobre la base del famoso robo que boqueteros realizaron en la bóveda de un banco ubicado en Las Heras y Callao.
"Quería hacer una película políticamente incorrecta y artísticamente arriesgada", recordó el cineasta, y con relación al alto nivel de promiscuidad y grosería de sus personajes señaló que "la realidad es mucho más zarpada que la película y creo que ellos son inocentes en comparación con la maldad reinante en el mundo".
"La idea fue trabajar con la porquería, pero intentar filmarla lo mejor posible, estetizarla. Me propuse hacer algo arriesgado artísticamente", añadió Mucci consiguió una puesta en escena viva e interesante, a la medida de la historia desopilante que quería contar.
"Sin embargo, pensé mucho en el público y no quise hacer una película hermética; quería que la gente pudiera disfrutarla y divertirse", agregó el director, quien realizó sendos homenajes a la cantante Gilda, de quien incluyó el hit "No es mi despedida", y al director de cine porno local Víctor Maytland, que aparece en el filme haciendo de sí mismo.
Mucci estudió en la Escuela de Cine de Avellaneda, donde realizó cuatro cortometrajes antes de acercarse al género del videoclip –"fue una forma natural de juntar mi pasión por el cine y por la música"– y grabó varios para artistas tan variados como como Los Pericos, Fito Páez, Bersuit Vergarabat, Virus, Los Twist y Los Redonditos de Ricota. (Télam)