La Cámara de Diputados aprobó ayer por abrumadora mayoría introducir más de 30 modificaciones a la Ley de Defensa del Consumidor, que incluyen desde la creación de tribunales arbitrales en todo el país, hasta la posibilidad de una rápida rescisión del contrato cuando un bien o servicio haya sido adquirido telefónica o electrónicamente. Las modificaciones –que ahora deberán ser tratadas por el Senado– tienden a fortalecer la posición del consumidor y a restañar los reclamos con mayor rapidez, ya que buena parte de ellos no llegan a buen puerto por la complejidad de los trámites.