El jefe de Gabinete afirmó que es una atribución del Ejecutivo la de "administrar" el presupuesto, al juzgar necesario que el Gobierno pueda redistribuir partidas sin consultar al Congreso Nacional.
 |
| Fernández defendió los "superpoderes" que pide el Ejecutivo. |
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, defendió ayer el proyecto de ley enviado el jueves por la noche por el Poder Ejecutivo al Congreso, que otorga superpoderes al Gobierno en forma permanente, para modificar el presupuesto, al sostener que "administrar" es una atribución del Ejecutivo y no del Parlamento. "De lo que se trata es de administrar y el Poder Legislativo dicta normas, pero no está llamado a administrar", sostuvo el jefe de Gabinete en declaraciones formuladas a Radio Continental. Agregó que "es absurdo" que el Parlamento impida al Ejecutivo recurrir a fondos que no están siendo utilizados para afectarlos a situaciones que sí se vuelven necesarias" y recordó que el Ejecutivo "tiene que rendir permanentemente cuentas al Legislativo, porque éste ejerce siempre un control presupuestario".
El Gobierno decidió impulsar la ampliación de los superpoderes del jefe de Gabinete argumentando que el Ejecutivo debe tener "capacidad de respuesta" para enfrentar los movimientos de la economía y "garantizar la gobernabilidad".
"El jefe de Gabinete debe disponer las reestructuraciones presupuestarias que considere necesarias dentro del total aprobado por cada ley de Presupuesto", insistió el Poder Ejecutivo en el proyecto que ayer ingresó al Senado.
El proyecto, que en un solo artículo sintetiza la modificación, propone sustituir el "artículo 37 de la ley de Administración Financiera y de los Sistemas de Control del sector público nacional".
Se faculta al jefe de Gabinete "a disponer las reestructuraciones presupuestarias que considere necesarias dentro del total aprobado por cada Ley de Presupuesto, quedando comprendidas las modificaciones que involucren a gastos corrientes, gastos de capital, aplicaciones financieras y distribución de las finalidades".
En tanto la agencia estatal Télam consignó ayer que el bloque de senadores del kirchnerismo quiere dar un rápido tratamiento al proyecto, argumentando que se trata de "un proyecto de vital importancia para el Poder Ejecutivo Nacional", y que por lo tanto "se va a brindar cuanto antes esa herramienta que necesita el gobierno".
En principio, el proyecto será discutido en la Comisión de Presupuesto y Hacienda en los próximos dos semanas, ya que esta semana la Cámara alta estará abocada a la visita que hará el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y al debate sobre los decretos de Necesidad y Urgencia.
La iniciativa firmada por el presidente Néstor Kirchner; el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y la ministra de Economía, Felisa Miceli, contempla la sustitución del artículo 37 de la ley 24156 (de administración financiera) sancionada en 1992, para que el Gobierno pueda realizar las adecuaciones presupuestarias, sin pedir autorización al Congreso como establecía el artículo 37. En cambio, la propuesta oficial dijo que el Jefe de Gabinete autoriza a "disponer las reestructuraciones que considere necesarias dentro del total aprobado por cada ley de presupuesto, quedando comprendidas las modificaciones que involucren a gastos corrientes, gastos de capital, aplicaciones financieras y distribución de las finalidades".
Potestad del Congreso
El proyecto de reforma establece que seguirá siendo potestad del Congreso "las decisiones que afecten el monto del presupuesto y el monto de endeudamiento previsto". El proyecto ya abrió un debate entre el el oficialismo y la oposición, y por ese motivo los diputados propios y sus aliados, ya que la mayoría de los partidos opositores ya adelantaron un rechazo de plano a esta iniciativa. No obstante el kirchnerismo, con algunos aliados, asegura que contará con el número de diputados necesarios para aprobar, en el corto plazo, con el proyecto oficial.