"No me veo jugando en el debut del Mundial. Hace 15 días que estoy parado y recién el otro día 15 minutos en el Monumental". Con esa frase, Lionel Messi había encendido el sábado pasado la alarma en el seleccionado. Es que existía preocupación sobre su evolución física tras el desgarro sufrido contra Chelsea en la Liga de Campeones de Europa. Ayer, José Pekerman fue consultado sobre la recuperación del juvenil rosarino y se mostró muy optimista. "Está cada día mejor", evaluó el entrenador, que hoy lo dejará en el banco de suplentes contra Angola. "No queremos cometer errores y, por eso, lo estamos llevando despacio, aunque él esté impaciente", agregó el DT argentino.