La línea discursiva del Presidente fue precedida por el jefe del Ejército, general Roberto Bendini, quien exclamó: "No voy a tolerar actos o acciones que afecten la disciplina, cohesión e integridad de nuestra institución", dijo y aseveró que los efectivos "en actividad o retirados están obligados moral y reglamentariamente a cumplir con estos principios fundamentales". "Estamos en el Ejército por nuestra voluntad; quien no está dispuesto a respetar las normas establecidas deberá abandonar la fuerza", expresó Bendini. Tras pronunciar su discurso, Kirchner se retiró del acto junto, por lo que no encabezó el desfile de los 5.000 efectivos previsto para terminar.