cuidados - Más allá del tipo de cabello que se tenga, puede lucirse espléndido si se lo trata adecuadamente
El pelo reacciona rápidamente a situaciones de estrés disminuyendo su crecimiento, o volviéndose más opaco
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| Los lavados demasiado rápidos impiden que los champúes limpien el cabello a fondo. |
Largo, corto, ondulado, lacio, rubio, negro, castaño... El pelo es un atributo que se quiere lucir perfecto. Para lograrlo, el primer paso es conocer qué tipo de pelo se tiene para brindarle el tratamiento más adecuado.
El pelo frágil y muy fino se apelmaza cuando está expuesto a excesiva humedad, el sol los vuelve ásperos y el aire caliente del secador los deshidrata. Esto es debido a que este cabello posee un diámetro un 20% menor al cabello normal, que no actúa como escudo protector y necesita, por tanto, productos específicos que lo aíslen formando una película que, además, le otorgue más grosor.
Cuando este tipo de pelo se lleva largo, conviene peinarlo en varias direcciones para lograr un desenredo total y evitar la formación de nudos. Debido a su fragilidad no es conveniente aplicar el champú en forma directa, sino formar una emulsión en la palma de la mano y luego aplicarlo. El enjuague debe realizarse a fondo para que no queden residuos. Conviene secarlos presionando la toalla con las manos y luego aplicar el acondicionador. Para lograr el efecto requerido sólo basta colocar una cantidad del tamaño de una nuez si el pelo es corto y el doble si es largo. El truco está en repartir el producto homogéneamente y, después, enjuagar el pelo asegurándose que no queden restos.
Cuando el cabello está muy castigado conviene aplicar una mascarilla para reconstruir la parte exterior, la cutícula y la capa hidrolipídica, que son las más perjudicadas. Ayuda a que el pelo refuerce sus defensas naturales y a que recupere la fibra y la densidad, dándole más cuerpo y volumen. Se aplica después de haber eliminado la humedad del cabello con una toalla. Hay que usar la dosis justa y esperar de 5 a 15 minutos, dependiendo de cada producto, hasta hacerla desaparecer por completo con abundante agua. Si se usa secador o planchita se recomienda aplicar alguna espuma o gel para evitar que el pelo, de por si frágil se vea afectado, y puedan lucir vigorosos.
Lavar constantemente el pelo por observarlo apagado y sin brillo sólo agrava el problema debido a que deshidrata la fibra capilar. En estos casos lo que se requiere es usar un champú de Ph neutro, mascarillas hidratantes y un buen acondicionador como medida preventiva. Al lavar el pelo, se aconseja dar masajes en el cuero cabelludo con las palmas de las manos en vez de con la punta de los dedos. Luego, aplicar un acondicionador desde la mitad del pelo hasta las puntas, distribuyendo con un peine de dientes anchos.
Las puntas florecidas son un síntoma de debilidad capilar y si no se les corta medio centímetros cada dos meses el cabello crecerá en mal estado. Se aconseja evitar el uso del secador y otras fuentes de calor, ya que muchas veces es el origen de este problema.
Poco volumen
Para conseguir un volumen máximo es imprescindible usar productos y cepillos redondos formulados especialmente para este problema. Se recomienda secar el pelo con las manos hasta que esté por lo menos un 70% seco. Recoger la parte superior del pelo con pinzas y dejar suelta sólo la sección inferior. Secar cada sección del pelo a un ángulo correcto con un cepillo redondo que aportará un volumen máximo. Para que el volumen se fije en esa sección, se debe sacar el mango y dejarlo como si fuera un rulo. Tirar aire frío con el secador y después sacar el cepillo. Finalmente, arreglar el pelo con las puntas de los dedos y aplicar laca.
El pelo brilla cuando la luz se refleja en la cutícula externa que envuelve el córtex situado en el interior de la hebra capilar. Un cabello con las escamas de la cutícula uniformes es un cabello suave que, por tanto, reflejará más la luz y brillará más. Por ello, cuando el pelo carece de brillo es necesario aplicar un tratamiento capilar de reparación una vez por semana en forma de mascarilla capilar que nutre las escamas suavizando el cabello y aumentando su brillo. No olvidar que el cabello rubio suele parecer más apagado que el negro o castaño, por lo que se recomienda un tratamiento que aporte reflejos y reavive el color. Otro consejo especial para dar un toque extra de brillo a la melena consiste en añadir unas cuantas gotas de cera al cabello antes de peinarlo. Además de suavizar enredos y brindar un look más cuidado al brushing, otorgará un brillo extra.
El color requiere cuidados
Las mechas y las coloraciones de todo tipo están de moda. Al hacerlas, hay que tener en cuenta que todas estas técnicas de peluquería rompen el equilibrio que mantiene la elasticidad natural del cabello. Por tanto, contribuyen a un mayor debilitamiento de la cutícula y a la pérdida progresiva de la fuerza tensil, sobre todo en estado húmedo. Cuando se aplica color en el cabello es necesario utilizar productos capaces de cimentar la fibra capilar y envolverla con una película que la proteja de cualquier daño ambiental extra. A largo plazo y con un uso continuado, reconstruyen el cabello desde la raíz hasta la punta.
Pelo que crece poco
Estrés. El pelo suele crecer un centímetro por mes. Sin embargo, las estadísticas indican que 5 de cada 20 mujeres sienten que esa rutina ya no las contempla. Los especialistas están de acuerdo y afirman que se trata de una preocupación cada vez más común. Una de las causas es el estrés. Cuando el organismo se coloca de manera crónica en situaciones de lucha y evasión, éste canaliza todas sus fuerzas para poder sobrevivir. Como el pelo no es considerado como algo prioritario, se va quedando atrás en la acción de recibir nutrientes. El resultado es la reducción del ritmo de crecimiento y, en casos severos, su caída parcial o total (alopecia).
La solución es realizar los cambios necesarios para tener un estilo de vida más saludable. Las terapias pueden ser una manera de abordar el problema, ya que ayudan a controlar los factores que pueden estresar a una persona.
Tabaquismo. La nicotina es un poderoso vaso-coercitivo que reduce la circulación en los vasos capilares del cuero cabelludo, responsables de distribuir los nutrientes. No es casual que la piel y el pelo de los fumadores tiendan a ser mucho más secos y opacos. Obviamente, lo mejor es abandonar el vicio o, al menos, reducir razonablemente la cantidad de cigarrillos diaria.
Alteraciones hormonales. Las hormonas juegan un papel central en la vida del pelo. En la etapa de la pubertad, cuando su producción aumenta, puede llegar a crecer hasta 2 centímetros por mes. Ya en la post-menopausia, la reducción en la producción de estrógenos estanca el crecimiento normal. Por ello, ante una reducción en el crecimiento del cabello es necesario consultar con el ginecólogo, que ordenará un análisis clínico de las proporciones hormonales.