Edición Digital del 8/11/2006

Opinión

el escenario en el mundo

Polémica por la táctica decidida en Washington

Por Antonio Rodríguez de la Agencia AFP

El papel desempeñado por las autoridades de Estados Unidos en las elecciones presidenciales de Nicaragua, con varias advertencias contra una victoria del candidato sandinista y rival de la Guerra Fría, Daniel Ortega, generó polémica en Washington entre los que acusaron al Gobierno de injerencia y los que justificaron sus intervenciones durante la campaña. "Pase lo que pase, EE.UU. siempre tiene la culpa", definió Otto Reich, ex jefe de la diplomacia norteamericana para América latina, en declaraciones realizadas a la agencia de noticias AFP.

"Quedó bastante claro que, si la estrategia estadounidense era sembrar miedo para que los ciudadanos nicaragüenses no votaran a favor de Ortega por posibles consecuencias, la táctica no funcionó", constató Michael Shifter, vicepresidente del instituto Diálogo Interamericano. El analista consideró que se produjeron "diferencias" en el seno del gobierno encabezado por George W. Bush, las cuales hicieron añicos la cautela mantenida en otras elecciones recientes en América latina, como Perú, México y Ecuador, donde el próximo 26 de noviembre habrá ballottage.

La personalidad de Ortega, rival de Estados Unidos en los últimos años de la Guerra Fría, y el apoyo recibido de parte del presidente venezolano, Hugo Chávez, originaron el cambio de la conducta norteamericana. En ese sentido, el analista independiente Miguel Díaz trató de justificar la posición tomada por su país. "Por lo general, no creo que el gobierno estadounidense deba entrometerse en las elecciones de cualquier nación, incluso Nicaragua. Pero, en este caso, sí vimos que Venezuela se entrometió ofreciendo petróleo barato a los sandinistas", señaló Díaz.

"Creo que, hasta cierto punto, parte de la razón de la posición que la embajada en Managua tomó, era para contrarrestar ese involucramiento de Chávez", subrayó el experto, que denunció que sólo se hablaba de "intromisión de Estados Unidos en la campaña presidencial, aunque nadie se refería a las injerencias de otros países". En la misma línea, Reich se declaró convencido de que la administración de Washington tuvo el papel que le correspondía en la elección del domingo pasado.

El ex diplomático hasta reconoció que "había mucha gente que le pedía al embajador norteamericano en Nicaragua que se involucrara aún más" en la campaña para evitar que el ex presidente sandinista volviera democráticamente al poder tras perder dos elecciones.
Como ejemplo de las fuertes presiones a las que fue sometido el Departamento de Estado, justo antes de los comicios nicaragüenses, el columnista conservador Robert Novak exigió un mensaje más claro al organismo y lamentó que no hubiera alertado "sobre el regreso de los sandinistas, en la misma línea que La Habana y Caracas". Al mismo tiempo, atribuyó a "otro error de política estadounidense" la posible victoria de Ortega.

UN DESARROLLO DE LX SISTEMAS

Todos los títulos

Edición de Hoy

La Tapa


Titulares Deportes

OPINIÓN

Polémica por la táctica decidida en Washington

Escribe Antonio Rdríguez de la Agencia AFP

LA FOTO

No paran de lloverle ofertas de trabajo a la joven Lindsay

Revista Universo

SI DESEA PUBLICITAR CON EDICION NACIONAL ENVÍENOS UN MENSAJE A COMERCIAL@EDICIONNACIONAL.COM