Las sospechas y el partido se habían terminado. La derrota 1 a 0 sufrida frente a Uruguay dejó a la Argentina un signo de preocupación y desazón. El juego del equipo, especialmente en el segundo tiempo, estuvo lejos de su mejor nivel, y el resultado provocó que luego de liderar las posiciones desde el inicio las eliminatorias quedaran en manos brasileñas por diferencia de goles.
Pese a las críticas recibidas tras la derrota, José Pekerman consideró que "el balance" de la participación de la Argentina en el torneo fue "positivo" porque logró asegurarse su cupo para disputar el Mundial de Alemania. El técnico opinó que el equipo, frente a Uruguay, buscó desde el inicio "el gol y dominar el juego", pero el tanto que marcó Álvaro Recoba en el comienzo del segundo tiempo "fue determinante para el trámite del partido".